Un kamado necesita muy poco mantenimiento, pero ese poco marca la diferencia. Con cinco minutos después de cocinar y una revisión de vez en cuando, tu kamado de cerámica te durará muchísimos años.
Después de cada uso
1. Deja que el fuego limpie la parrilla
Al terminar de cocinar, cierra la tapa con los tiros un poco abiertos durante 10–15 minutos: el calor quema los restos de grasa. Después, pasa un cepillo por la parrilla todavía caliente, por ejemplo el cepillo con raspador o el cepillo helicoidal.
2. Cierra los dos tiros
Sin aire, el carbón se apaga solo. El que queda sin quemar se aprovecha en la próxima cocción: solo tienes que removerlo un poco para que caiga la ceniza.
3. Tapa el kamado cuando esté frío
Todos los Kamado Bono incluyen funda menos el Picnic (para él tienes la funda Picnic). Ponla siempre con el kamado ya frío.
Cada pocas cocciones: la ceniza
La ceniza acumulada tapa los agujeros de la rejilla del carbón y el fuego no recibe aire. Antes de encender, remueve el carbón y saca la ceniza por la compuerta del tiro inferior con el rascador.

Si quieres hacerlo más rápido, hay dos ayudas:
- Cesta de cenizas: sacas todo el carbón de una vez, sacudes la ceniza y lo vuelves a meter. Por ejemplo, para el Grande, el Media o el Limited.
- Sistema de recogida de cenizas: un recogedor que se saca por la compuerta inferior. El Media, el Grande y el Limited ya lo traen de serie, igual que los EVO Media y Grande (sistema Easy-clean). Si lo pierdes o se estropea, lo tienes como recambio para el Media, el Grande y el Limited.
Una limpieza a fondo, de vez en cuando
Si notas mucha grasa en el interior o huele a quemado al encender, haz una limpieza por calor: enciende el kamado sin comida, deja que suba a alta temperatura con los tiros bastante abiertos y mantenlo así un rato. La grasa se convierte en ceniza que luego retiras. Vigílalo y no lo dejes solo.
Lo que no debes hacer:
- No uses agua ni jabón dentro del kamado. La cerámica es porosa y absorbe el agua y el sabor del jabón.
- No uses productos químicos en el interior. Para el exterior basta un paño húmedo cuando esté frío, o un limpiador suave como el limpiador universal Texas Club.
- No mojes la cerámica ni la piedra de pizza cuando estén calientes: el cambio brusco de temperatura puede romperlas.
Revisión una o dos veces al año
- Bandas metálicas y bisagra: con el uso, los tornillos pueden aflojarse un poco. Si la tapa no cierra centrada, ajústalos.
- Junta: es la tira de fibra entre la base y la tapa. Si está muy aplastada o despegada, el kamado pierde aire y cuesta más controlar la temperatura. Se puede sustituir.
- Parrillas de hierro fundido: si tienes una rejilla de hierro fundido, sécala bien y dale una capa fina de aceite para que no se oxide.
- Grietas finas en la cerámica interior: en el hogar y la caja de fuego, que soportan el calor directo, pueden aparecer pequeñas fisuras con el uso. Si ves una grieta en el cuerpo exterior o en la tapa, escríbenos con una foto.
Si lo guardas en invierno o en la costa
Con la funda puesta, el kamado aguanta bien a la intemperie. En zonas de costa, con salitre, limpia de vez en cuando las piezas metálicas y revisa que no acumulen humedad. Si no lo vas a usar en semanas, deja los tiros un poco abiertos para que circule el aire y no aparezca moho.
¿Dudas con tu Kamado Bono? Escríbenos a hola@kamadoteca.shop. Y si aún no lo tienes encendido, empieza por cómo encender un kamado.